
El Lazarillo de Tormes
El Lazarillo de Tormes es breve, anónimo, censurado y descargable gratis de forma legal. Te contamos qué edición conviene leer, quién pudo escribirlo y cómo sacarle partido sin atascarte.
Se lee en una hora y poco, unas 68 páginas.
En 1992, durante unas obras en una casa de Barcarrota (Badajoz), apareció tras un tabique un pequeño lote de libros escondidos. Entre ellos había un ejemplar del Lazarillo de Tormes impreso en Medina del Campo en 1554, del que no se conocía ninguna otra copia. Alguien lo había emparedado, probablemente para protegerlo de la Inquisición. Es la metáfora perfecta de este libro: una obra que tuvo que esconderse, que esconde a su autor y que sigue escondiendo ironías bajo su aparente sencillez.
Si buscas el Lazarillo de Tormes en PDF o ePub, gratis y legal, la respuesta corta es esta: la obra es anónima, del siglo XVI y está en dominio público, así que puedes leerla en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, en la Biblioteca Digital Hispánica de la BNE o en Wikisource. Lo difícil no es encontrarla, sino saber qué texto estás leyendo y cómo leerlo para entenderlo. De eso va esta ficha.
Ficha del Lazarillo de Tormes
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Título completo | La vida de Lazarillo de Tormes, y de sus fortunas y adversidades |
| Autor | Anónimo (autoría en debate) |
| Ediciones más antiguas conservadas | 1554: Burgos, Amberes, Alcalá de Henares y Medina del Campo |
| Género | Novela; inaugura la novela picaresca |
| Movimiento | Renacimiento español, con huella del erasmismo |
| Forma | Relato en primera persona, en forma de larga carta a «Vuestra Merced»; prólogo y siete tratados |
| Extensión | Breve: se lee en dos o tres tardes |
| Dificultad | Media: castellano del XVI, pero frases ágiles y episodios cortos |
Aviso de dominio público: el texto original del Lazarillo, anónimo y publicado en 1554, está en dominio público en España. Lo que puede tener derechos son las ediciones modernas anotadas: las notas, la introducción y la fijación crítica del texto. Por eso recomendamos descargar ediciones digitales libres de bibliotecas públicas y, si quieres notas de especialista, comprar una edición crítica.
El problema: un libro corto que se atraganta
Paula tiene 16 años, el Lazarillo como lectura obligatoria y una semana. Antonio, jubilado, lo empezó a los quince y lo dejó en el ciego. A los dos les pasa lo mismo: el libro es breve, pero se les resiste. Y no por pereza.
El problema tiene tres capas. La primera es el idioma: palabras como «blanca», «maravedí», «hato» o «longaniza» en contextos que ya no reconocemos. La segunda es la ironía: Lázaro cuenta su vida como un éxito, y si lo lees literalmente te pierdes el chiste. La tercera es menos conocida y la más práctica: circulan muchos textos distintos bajo el mismo título, y la mayoría de PDF que encuentras en buscadores no dicen de qué edición proceden.
Las causas: por qué hay tantos Lazarillos
Cuatro ediciones en un mismo año
No existe una única primera edición. En 1554 salieron cuatro: Burgos (imprenta de Juan de Junta), Medina del Campo (Mateo y Francisco del Canto), Alcalá de Henares (Salcedo) y Amberes (Martín Nucio). Las de Burgos y Medina parecen las más antiguas, y los especialistas creen que antes hubo otra edición, hoy perdida, de la que derivan todas.
Los ejemplares que nos han llegado son escasísimos: siete de la edición de Amberes y uno solo de cada una de las otras tres. El de Medina es precisamente el emparedado de Barcarrota, que hoy se custodia en la Biblioteca de Extremadura, en Badajoz.
Las interpolaciones de Alcalá
La edición de Alcalá añade pasajes que no están en las demás y que, con toda probabilidad, escribió otra mano. Muchas ediciones populares toman Burgos como base e insertan esos añadidos. No es un fraude, pero conviene saberlo: si comparas dos versiones y no coinciden, casi siempre es por esto.
La censura: tres siglos de texto mutilado
Aquí está la curiosidad que no suele contarse en clase. En 1559 la Inquisición incluyó el Lazarillo en su índice de libros prohibidos. Se siguió imprimiendo en castellano fuera de España, en Italia, Portugal, Francia y los Países Bajos, pero dentro del país desapareció.
En 1573 se autorizó de nuevo una versión expurgada, preparada por Juan López de Velasco, que suprimía los tratados IV y V (el del fraile de la Merced y el del buldero) además de algunos pasajes sueltos. Esa versión «castigada» fue la única legal en España durante unos tres siglos: el texto completo no volvió a imprimirse aquí hasta el siglo XIX. Fíjate en qué se cortó: justo los episodios donde la crítica al clero es más directa.
Un autor que nadie ha logrado demostrar
La última causa de confusión es la portada. Verás ediciones con «Anónimo», otras con «Diego Hurtado de Mendoza» y alguna con «Alfonso de Valdés». Merece apartado propio.
La evidencia: quién escribió el Lazarillo (y por qué seguimos sin saberlo)
Nuestra posición es clara: el Lazarillo debe presentarse como anónimo. Ninguna atribución está probada, y las que se han vendido como definitivas no aguantan el examen. Estas son las principales hipótesis:
| Candidato | Origen de la hipótesis | Argumento a favor | Punto débil |
|---|---|---|---|
| Diego Hurtado de Mendoza | Valerio Andrés Taxandro, Catalogus Clarorum Hispaniae scriptorum (1607); reforzada por Mercedes Agulló (2010) | Agulló halló en el inventario de papeles de Juan López de Velasco «un legajo de correcciones hechas para la impresión de Lazarillo y Propaladia», y defendió que la pista apunta «sólidamente en la dirección de don Diego» | Es una atribución tardía que las ediciones del XIX repitieron como hecho; los documentos de Agulló refuerzan la hipótesis, pero no la prueban |
| Alfonso de Valdés | Rosa Navarro Durán (Gredos, 2003) | Afinidades de ideas y estilo con el erasmismo de Valdés; su edición en Alianza fue la primera con el nombre de Valdés en portada | Valdés murió de peste en Viena en 1532, lo que obligaría a fechar la escritura muy pronto; la tesis ha sido discutida y rebatida en revistas académicas |
| Otros (fray Juan de Ortega, Juan de Valdés…) | Propuestas de distintos estudiosos | Encajan con el perfil de autor culto y cercano a Erasmo | Indicios circunstanciales, sin documento que los vincule a la obra |
Francisco Rico, editor de referencia del Lazarillo, lo resumió con una frase que deberías tener presente cada vez que leas un titular del tipo «por fin se sabe quién escribió…»: «los contactos propios de escritores, de fechas, mentalidades o temáticas cercanas no pueden confundirse con pruebas, ni siquiera indicios de autoría».
Lo que sí comparte casi todo el mundo es el perfil: un autor culto, probablemente simpatizante de las ideas de Erasmo, con una mirada muy crítica hacia la religiosidad de fachada. Y aquí va una lectura propia: el anonimato no es un accidente, es parte de la obra. Un libro que se burla de clérigos y de la honra hueca, firmado en plena España inquisitorial, tenía todos los motivos para no llevar nombre.
«Yo por bien tengo que cosas tan señaladas, y por ventura nunca oídas ni vistas, vengan a noticia de muchos y no se entierren en la sepultura del olvido.» — Prólogo
De qué va (sin destripar el final)
Lázaro, hijo de un molinero de Tejares, junto a Salamanca, escribe a un misterioso «Vuestra Merced» que le ha pedido que explique «el caso». Para hacerlo, empieza desde el principio: su infancia y la serie de amos a los que sirve para sobrevivir.
El primero es un ciego, astuto y cruel, que le da la lección inaugural de la vida: aquí nadie regala nada. Después vienen un clérigo avaro de Maqueda, un escudero con mucha honra y ninguna comida, un fraile, un buldero que vende bulas con trucos de feria y otros amos más breves. Cada tratado es una escena independiente, y cada amo enseña a Lázaro una forma distinta de engañar o de aparentar.
El final responde a ese «caso» del prólogo, y no te lo vamos a contar: es la pieza que da sentido a todo el libro y conviene llegar a ella sin aviso.
Temas que conviene tener localizados
- El hambre como motor: casi todos los episodios giran en torno a conseguir comida.
- La hipocresía religiosa: clérigos avaros, frailes mundanos, bulas falsas.
- La honra vacía: el escudero prefiere pasar hambre antes que perder las apariencias.
- El aprendizaje del engaño: Lázaro pasa de víctima a pícaro.
- El narrador poco fiable: quien cuenta la historia tiene interés en justificarse.
Las soluciones: cómo descargarlo y leerlo bien
Qué edición descargar gratis y legalmente
Te proponemos tres opciones según tu perfil:
- Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes: edición digital elaborada a partir de las cuatro ediciones de 1554. Es la más recomendable para estudiantes y docentes, porque el texto está cuidado y puedes leerlo online.
- Biblioteca Digital Hispánica (BNE): ofrece la edición de Amberes digitalizada. La BNE conserva un ejemplar que perteneció a Luis de Usoz y Río y que incluye la primera y la segunda parte. Ideal si quieres ver cómo era el libro original.
- Wikisource: texto completo, útil para buscar pasajes y para convertir a ePub con herramientas libres. Comprueba en la página de discusión de qué edición parte.
Evita las webs que ofrecen «PDF gratis» sin indicar fuente ni edición. Muchas copian ediciones modernas anotadas que sí tienen derechos, y otras mezclan texto de Burgos con las interpolaciones de Alcalá sin avisar.
Cuidado con la «Segunda parte»
Si tu descarga sigue después del tratado séptimo, no es el Lazarillo que te han mandado leer. Existe una Segunda parte anónima publicada en Amberes en 1555 y otra de Juan de Luna, impresa en París en 1620. Son obras distintas, interesantes como curiosidad, pero no forman parte del texto de 1554.
Si necesitas notas: la edición crítica
Para un trabajo de Bachillerato o para leerlo a fondo, la edición de referencia es la de Francisco Rico en la colección Letras Hispánicas de Cátedra. Es una edición moderna con aparato crítico propio, así que lo honesto es comprarla o pedirla en tu biblioteca municipal, no buscarla en PDF.
Un método de lectura en tres pasos
- Lee primero el prólogo y el tratado I seguidos. El ciego engancha y te acostumbra al idioma.
- Ten un glosario a mano para monedas y objetos cotidianos; no busques cada palabra, solo las que bloqueen el sentido.
- Pregúntate en cada tratado qué quiere que pienses Lázaro y qué está pensando realmente el autor. Esa distancia es el corazón del libro.
Por qué leerlo hoy
Porque es el primer gran retrato de alguien que se fabrica una imagen para sobrevivir en un sistema que no le deja otra salida. El escudero que sale a la calle escarbándose los dientes para fingir que ha comido es un personaje que reconocerías en cualquier red social. Y porque el narrador que te cuenta su versión, con la cara muy seria, mientras deja ver las costuras, es una técnica que la literatura no ha dejado de usar desde entonces.
Hay además un regalo lingüístico: el sustantivo «lazarillo», con el sentido de persona o animal que guía a un ciego, viene directamente de este libro. Pocos clásicos pueden presumir de haber dejado una palabra común en el diccionario.
«Pues sepa Vuestra Merced, ante todas cosas, que a mí llaman Lázaro de Tormes, hijo de Tomé González y de Antona Pérez, naturales de Tejares, aldea de Salamanca.» — Tratado I
Si te gustó, lee…
El Lazarillo abrió una puerta por la que entró media literatura del Siglo de Oro. Esta es una ruta picaresca en cuatro paradas, todas en dominio público:
- Guzmán de Alfarache, de Mateo Alemán (1599): la picaresca se hace larga, moralizante y enorme en ambición.
- Rinconete y Cortadillo, de Cervantes, incluida en las Novelas ejemplares (1613): dos chavales en el hampa sevillana, con el humor más fino de su autor.
- Historia de la vida del Buscón, de Quevedo (1626): la picaresca llevada al extremo del ingenio verbal y la crueldad.
- La Celestina, de Fernando de Rojas: anterior al Lazarillo, pero con criados igual de hambrientos y amos igual de egoístas. Si es tu lectura obligatoria, empezar por el Lazarillo te allana el camino.
Si no sabes por cuál seguir, prueba nuestro recomendador de clásicos gratis, que te sugiere el siguiente libro según lo que te haya gustado de este.
Perspectiva: un clásico que cada generación vuelve a abrir
El Lazarillo es hoy un libro más accesible que nunca, y a la vez más fácil de leer mal. Las bibliotecas públicas han digitalizado los ejemplares originales y han preparado ediciones libres de calidad; cualquiera puede comparar desde casa el texto de Amberes con el de Burgos. Esa es una tendencia clara y positiva: el lector ya no depende de una sola versión.
La contrapartida es la proliferación de copias sin procedencia, con interpolaciones mezcladas, segundas partes pegadas al final y portadas que afirman una autoría como si fuera un hecho. La implicación práctica es sencilla: con los clásicos, saber de dónde sale tu texto importa tanto como tenerlo.
El debate sobre el autor seguirá vivo mientras aparezcan legajos en archivos y nuevas lecturas de los ya conocidos; es razonable esperar más hipótesis, pero conviene recibirlas con la prudencia que pedía Rico. Mientras tanto, el libro funciona exactamente igual que en 1554: un pícaro te guiña el ojo desde la primera página y te pide que no te creas del todo lo que te cuenta. Esa invitación es la mejor razón para descargarlo hoy y, si te quedas con ganas, buscar tu próxima lectura en nuestro test de qué clásico leer.
Preguntas frecuentes
¿Dónde puedo descargar el Lazarillo de Tormes en PDF gratis y legal?
Puedes leerlo o descargarlo en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, que ofrece una edición basada en las cuatro de 1554, en la Biblioteca Digital Hispánica de la BNE, con la edición de Amberes digitalizada, y en Wikisource. Evita webs sin fuente: a menudo copian ediciones modernas anotadas que sí tienen derechos de autor.
¿Quién escribió el Lazarillo de Tormes?
No se sabe con certeza y la obra se considera anónima. Los candidatos más citados son Diego Hurtado de Mendoza, atribución de 1607 reforzada por documentos hallados por Mercedes Agulló en 2010, y Alfonso de Valdés, defendido por Rosa Navarro Durán. Ninguna hipótesis está probada y la crítica las sigue discutiendo.
¿Por qué fue prohibido el Lazarillo de Tormes?
La Inquisición lo incluyó en su índice de libros prohibidos en 1559, sobre todo por su crítica al clero. En 1573 se autorizó una versión expurgada que eliminaba los tratados del fraile de la Merced y del buldero. El texto completo no volvió a imprimirse en España hasta el siglo XIX.
¿Cuántos tratados tiene el Lazarillo y cuánto se tarda en leer?
Tiene un prólogo y siete tratados, cada uno centrado en uno o varios amos de Lázaro. Es un libro breve que se lee en dos o tres tardes. La dificultad está más en el castellano del siglo XVI y en captar su ironía que en la extensión, así que conviene leerlo con un glosario básico.
¿Qué edición del Lazarillo es mejor para estudiar en Bachillerato?
Para leer gratis, la edición digital de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes es una opción fiable. Si necesitas notas y contexto para un trabajo, la referencia es la edición de Francisco Rico en Letras Hispánicas de Cátedra, que al ser moderna tiene derechos: cómprala o pídela en tu biblioteca.
Fuentes
- El Lazarillo de Tormes en la BNE (bne.es)
- La Vida de Lazarillo de Tormes, y de sus fortunas y aduersidades (bne.es)
- La vida de Lazarillo de Tormes (es.wikipedia.org)
- Lazarillo de Tormes (en.wikipedia.org)
- Mercedes Agulló (en.wikipedia.org)
- Diego Hurtado de Mendoza (poeta y diplomático) (es.wikipedia.org)
- Lazarillo de Tormes, condenado al anonimato (PDF) (academia.edu)
- Lecturas hispánicas: DIEGO HURTADO DE MENDOZA AUTOR DEL LAZARILLO, SEGÚN MERCEDES AGULLÓ (Cristina Ventura Saavedra) (barricadaletrahispanic.blogspot.com)
- Lecturas hispánicas: LAZARILLO DE TORMES (barricadaletrahispanic.blogspot.com)
Me era luz la hambre, pues dicen que el ingenio con ella se aviva, y al contrario con la hartura.