Misery

Misery, es una novela del escritor estadounidense Stephen King publicada en el año 1987 y, en la cual es posible ver el terror psicológico en cada una de las páginas que componen esta increíble obra.

En esta novela, King narra la historia de un famoso escritor de novelas de la era victoriana, Paul Sheldon, quien sufre un grave accidente y recobra el conocimiento en una apartada casa en la que vive una extraña y sospechosa mujer, corpulenta y de extraño carácter.

Esta mujer es una antigua enfermera, quien se ha visto implicada en varias muertes misteriosas ocurridas en diferentes hospitales. Fanática de un personaje de una serie de libros que Sheldon ha tomado la decisión de dejar de escribir, está dispuesta a hacer todo lo que esté a su alcance para convencerlo de que retome la escritura de una historia por la que este ya siente un profundo desprecio.

Es a partir de aquí donde se le complica todo al protagonista, ya que está bajo la vigilancia de una mujer dispuesta a cometer grandes horrores, y este con las piernas rotas y terribles dolores tendrá que luchar con todo lo que tiene a su alcance para mantenerse con vida, para así lograr escapar de las garras de este siniestro personaje.

Fotograma de la película basada en el libro del que hoy hablamos Misery

Fotograma de la película basada en el libro del que hoy hablamos Misery

En Misery resulta inquietante el olor a realidad con el que el escritor impregna cada una de sus páginas. Aquí King asoma al lector a las grietas más oscuras de la locura y el horror sin necesidad de recurrir a grandes trucos fantásticos ni complicadas coartadas para lograr erizar la piel de quien lee.

A lo largo de la novela el insigne escritor lleva al lector de la mano, con toda naturalidad, a un lugar donde todas las preguntas se responden de una forma aterradoramente simple. La exótica maquinaria del miedo solo funciona en la cabeza del protagonista, quien trata de abrirse paso hacia alguna forma que fije su constante incertidumbre.

A diferencia del protagonista, la captora está mucho más cerca de cualquier explicación, no allá en la lejanía de una maldad refinada, sino ahí al lado del lector, echándole su apestoso aliento en la cara, un aliento que podría ser también el suyo.

Annie no posee el aura tranquilizadora que suelen tener los grandes villanos, por falsa que esta sea. Ella se mancha cuando come, tiene cera en los oídos y de paso huele mal. El lector tiene conciencia de que él también puede mancharse, que también puede oler mal.

Lo que hace magistral a esta obra, es que esa identificación del lector con los hechos se va volviendo cada vez más estrecha en la medida que concientiza que el protagonista es un escritor, mientras que Annie es una lectora, más aún, la personificación misma del lector constante, como la llama Sheldon.

Sin duda se trata de una obra que tiene la capacidad de seducir pese a que inquieta profundamente, por lo que no es de extrañar que los lectores no quieran soltar este libro una vez que ya han entrado en la historia.

Mas informacion sobre este tema

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Responsable: Octavio Ortega Esteban
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: Octavio[arroba]kerchak.com
  • Información adicional: Más información en nuestra política de privacidad