Las flores del mal

Las Flores Del Mal es el título de una colección de poemas del poeta y crítico de arte Charles Baudelaire, una obra que destaca por ser reconocida como la obra más importante del autor ya que presenta su producción poética desde 1840, primer año en el que se público. En su primera edición se incluyeron mil tres cientos ejemplares, posteriormente se realizo la segunda edición sin los poemas censurados pero añadiendo treinta poemas nuevos.

Las Flores Del Mal también es considera como una obra fundamental de la poesía moderna, surgiendo una nueva estética con conceptos novedosos respecto de lo sublime y la belleza.

La intención inicial del libro era la creación de una obra sobre los pecados capitales, pero la misma fue clasificada como inmoral debido a que exaltaba la pasión y el goce de la vida. Las características principales de toda la obra del autor se basan en conceptos como lo físico, lo espiritual y lo moral, de tal manera que para este libro su contenido se encuentra dividido en siete partes, al lector, esplín e ideal, cuadros parisinos, el vino, flores del mal y rebelión, con una conclusión sobre la muerte. El libro en general es reconocido por tener un estilo clásico en su origen, pero con un contenido oscuro y romántico.

Carlos Schwabe: Ilustración para Las Flores del Mal de Baudelaire, 1900

Carlos Schwabe: Ilustración para Las Flores del Mal de Baudelaire, 1900

Para poetas como Stéphane Mallarmé y Jorge Guillén, el libro Las Flores Del Mal de Charles Baudelaire tendrá una gran influencia, obra que en su primera parte desarrolla ochenta y cinco poemas, iniciando con el titulo Bendición y finalizando con El reloj, presentando poemas dedicados a sus amantes, recurriendo a nociones sobre el amor, el arte, la belleza y la poesía.

El libro también contiene el poema número ochenta y seis titulado como Paisaje y continua hasta el poema 103 que lleva por nombre Crepúsculo Matutino.

Las flores del mal de Charles Baudelaire se encuentran bajo dominio público, puedes descargar el PDF aquí.

Mientras que todo poeta del siglo XIX le escribía a la belleza, al encanto, a los reyes y princesas, Charles Baudelaire hacía un trabajo atrevido, sonámbulo, melancólico y de asco, demostrando que el arte de la poesía no siempre ha de ser bello ni romántico.

Charles Baudelaire encabeza la lista de los llamados poetas malditos, una serie de creadores del verso cuyas vidas estuvieron inmersas en las desdichas, los excesos, la lujuria, el alcohol y sus borracheras, con visiones a ratos apagada y a otras, bastante lúcida para la mayoría de los hombres.

Las Flores del Mal suponen la ópera prima del escritor francés, y un compendio a la soledad, a la oscuridad y a los malos ratos en vida, cosas que envolvieron a su autor hasta su agónica muerte en 1867. Todo como reflejo de su vida llena de deudas, paisajes solitarios y enfermedades que no solo arrebataron las vidas de sus más cercanos, sino la suya, cuando creía no poder caer más bajo.

Temas tratados en Las flores del mal

Los temas lúgubres del artista son tan variopintos como desencantadores. Divididos en secciones particulares, como Esplín, Estampas Parisenses, El Vino, Flores del Mal y Rebelión. Y entre sus poemas podemos encontrar:

  • Bendición
  • Elevación
  • La mala suerte
  • El hombre y el mar
  • Don Juan en los Infiernos
  • La máscara
  • Himno a la belleza
  • La cabellera
  • El gato
  • Remordimiento póstumo
  • La antorcha viviente
  • El amor de la mentira
  • El aparecido
  • Esplín (en cada uno de sus cuatro cantos)
  • La destrucción
  • La negación de san Pedro
  • Abel y Caín

Como se puede notar, algunas de las obras hacen claras alusiones a fragmentos bíblicos, y es que para Baudelaire, los temas religiosos eran tan cautivantes como merecedores de palabras oscuras, solo para demostrar que nada es sagrado y cualquier cosa puede manchar el papel.

Además de esto, se puede notar en múltiples ocasiones su dominio del latín, siendo varios de sus poemas originales en este idioma.

Repercusión póstuma

Al principio, fueron prohibidas sus obras por considerar tener un carácter blasfemo y no poseer dotes artísticos reales para su momento. Las copias impresas fueron públicamente quemadas como decreto, salvándose algunas y más tarde recuperadas para su traducción y distribución. Fue traducido por Oscar Wilde, quien lo consideraba como un romántico en mala época.

Hace apologías a la religión, a la muerte de los seres queridos, a la enfermedad y de cómo esta une o desplaza al hombre por el sendero de la desesperación, creyendo en los paraísos artificiales, creados por narcóticos que en vida usó para desprenderse de los valores diarios, componiendo además ensayos sobre sus usos no siempre tan ortodoxos.

El compendio de sus obras terminó siendo uno de los elementos literario-poéticos imperdibles y más aclamados a nivel mundial, el cual se ha sabido manejar a través del tiempo. Sus poemas han sido traducidos a múltiples idiomas, a veces perdiendo ciertos significados, pero con la misma esencia estética de su decadencia.

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