Dune – Frank Herbert

La vida del joven Paul Atreides está a punto de cambiar radicalmente. Después de la visita de una mujer misteriosa, es obligado a dejar su planeta natal para sobrevivir al ambiente árido y severo de Arrakis, un planeta desierto. Envuelto en una intrincada telaraña política y religiosa, Paul se divide entre las obligaciones de ser heredero y su entrenamiento en las doctrinas secretas de una antigua hermandad, que ve en él la esperanza de la realización de un plan urdido desde hace siglos.

Dune es épico, la construcción de un mundo de ficción es impresionante; y se ve fácilmente por qué el libro es considerado como uno de los pilares de la ciencia ficción.

La historia se desarrolla en un futuro lejano, aproximadamente, cerca de 21 mil años después de nuestra época, en una especie de imperio intergaláctico feudal. En el planeta de Caladan, nos encontramos con Paul Atreides, de 15 años, y su madre Jessica, que es parte de una hermandad de mujeres conocidas como Bene Gesserit, que poseen poderes, entre los cuales destaca un entrenamiento físico y mental, así como un poder de observación penetrante y la capacidad de controlar a la gente. Sin embargo, Bene Gesserit censura Jéssica por haber tenido un hijo varón, acusándola de haber hecho esto con la esperanza de dar a luz «Kwisatz Haderach”, el único hombre que podría tener acceso a un lugar prohibido a los poderes de las Bene Gesserit.

Más tarde, Paul descubre que está siendo entrenado toda su vida para convertirse en un Mentat (una persona de poder lógico supremo), además de recibir capacitación en las doctrinas de las Bene Gesserit. Ya desde en el comienzo del libro, apreciamos cómo empieza a tener visiones de su futuro, una habilidad que va a desarrollar a lo largo de la historia. En estas visiones, reconoce que su destino está entrelazado al planeta Arrakis – o Dune –, un lugar desierto. Este planeta, hasta entonces, había estado bajo el yugo feroz de la casa Atreides, del pueblo de los Harkonnen, enemigos de Bene Gesserit. Por lo que queda claro que existe alguna jugada política detrás.

Como hemos mencionado, Dune es un pésimo planeta para vivir. Ycomo si el calor, la arena y la falta de agua no fueran suficiente, también hay gusanos de arena gigantes (cientos de metros) que pueden surgir del subsuelo y devorarte. ¿Por qué rayos alguien se interesaría por el lugar? El motivo es el melange, un elemento con un alto valor, que es explotada por los gobernantes del planeta y rinde fortunas inimaginables.

Además de la población de las pocas ciudades del planeta, existen también habitantes nativos: hombres y mujeres que viven en la arena y en el subterráneo y que son medio despreciados por ser considerados como salvajes inútiles por los Harkonnen. Leto Atreides y sus consejeros, sin embargo, ven un enorme potencial en estos nativos como aliados. Por lo que, a lo largo de la historia, intentarán utilizarlos para sus propósitos.

Es innegable que el mundo de Herbert está muy bien pensado, y tiene varios aspectos interesantes. La topografía de Arrakis es muy bien desarrollada, explicada por medio de la biología y de la química, mientras que las estrategias de los nativos para sobrevivir a un entorno en el que prácticamente no hay agua son una clase de construcción de mundo: todo en la vida de ellos, desde los rituales a la ropa, desde los tabúes a los ritos fúnebres, está conectado con las características del planeta.

Pero lo más destacado de este universo, sin duda alguna, es la religión. El tema religioso es muy fuerte en el libro, pues Paul se convierte en una especie de mesías/líder religioso.

La religión del Imperio es una mezcla de las antiguas religiones humanas reunidas en la llamada Biblia Católica de Orange, cuyos preceptos cuentan con la influencia de diversas corrientes de pensamiento de nuestra Tierra. Es muy interesante ver como Herbert hizo una amalgama de estas creencias, encontrando puntos en común entre ellas y creando algo muy verosímil.

Por lo demás, la narración es en tercera persona omnisciente, centrada en el punto de vista de Paul y Jéssica, con incursiones en la mente del barón Harkonnen, su sobrino y otros personajes secundarios. Así, tenemos el punto de vista de los antagonistas – pero, a diferencia de las fantasías contemporáneas: sabemos muy bien quiénes son los héroes.

En conclusión: es una novela sumamente interesante, una ficción donde se nota la investigación y el trabajo en relación con las cuestiones políticas y económicas, que hacen más verosímil la historia: si te gustan este tipo de cosas, te van a encantar las intrigas de este libro.

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